martes, 28 de agosto de 2012

Crepúsculo

Hace tiempo cuando alguien hablaba de crepúsculo no podía haber confusión... Hoy en día sí. Hay que aclarar. Hay que definir y concretar. Importante para unos buenos #micros es que todos sepamos de qué se va ha hablar.

Bien, el próximo viernes cuando hablemos de crepúsculo no lo estaremos haciendo de la popular saga de vampiros. Parece evidente; pero hoy en día si buscas el término crepúsculo en Google te aparecerán como resultados principales todos los referidos a los vampiros adolescentes.

El próximo viernes los #micros se irán de viaje a la búsqueda del crepúsculo. No importa si por ello hay que recorrer medio mundo, ni con quién, si solos o acompañados, si desde la civilización más urbana de de una ciudad, o desde el rincón más abandonado de toda huella humana. Sólo tiene que ser un encuentro bello, una emoción visual, o sentimiento, un amor y una paz en la mirada.

Queda claro ¿No? Pero por si acaso...

crepúsculo.

(Del lat. crepuscŭlum).
1. m. Claridad que hay desde que raya el día hasta que sale el Sol, y desde que este se pone hasta que es de noche.
2. m. Tiempo que dura esta claridad.
3. m. Fase declinante que precede al final de algo. El crepúsculo del verano, de la vida.


(DRAE)

martes, 21 de agosto de 2012

Fotografía viajera


Seguro que tienes más de una buena fotografía realizada en algunos de los muchos viajes que has realizado. Seguro que más de una está colgada en el comedor de tu casa o la tienes de salvapantallas en el ordenador o en el móvil o quizás hiciste un calendario o un libro con algunas recopiladas.
Todos cuando viajamos tenemos la irresistible necesidad de guardar aquello que vemos y qué mejor que una cámara para ello; ya sea una compacta totalmente automática o una réflex profesional, seguro que siempre andas con ella.
Pero ¿Recuerdas aquella vez que te la jugaste por sacar una instantánea? ¿Aquella vez que conseguiste fotografiar un lugar prohibido? ¿O aquella otra en que te llamaron la atención por ir con el flash en un museo?
Sólo vemos el resultado; pero seguro que hay muchas anécdotas detrás del objetivo que podrás explicar el próximo viernes con los #micros
¡Siempre y cuando no estés por ahí de vacaciones!! J


miércoles, 15 de agosto de 2012

Postales de viajes


Qué son las postales si no el recuerdo de alguien que nos llega franqueado con sello. El mejor recuerdo, cabe decir, pues es aquel que alguien puede tener de nosotros en un lugar remoto, en un lugar donde seguramente se lo estará pasando bien, donde haya dejado atrás las rutinas y los quehaceres diarios. Y a pesar de todo ello, tiene un recuerdo de nosotros que le empuja a comprar una postal, escribirla, con más o menos acierto, comprar un sello y buscar un puesto de correo desde el que, una vez pagado el franqueo, enviarla a nuestro buzón. Por eso una postal encierra el mejor recuerdo que alguien pude tener de nosotros.

Y seguro que los #micros conservan alguna buena postal, o enviaron alguna desde un lugar exótico, o, posiblemente, nunca llegó, o, al menos no al destinatario elegido, o se acuerdan de aquella postal fea que les envió un amigo de sus vacaciones… O igual ya no llegan postales como deberían, quizás todo se ha acabado con las fotografías compartidas en Facebook y demás…

En todo caso, el próximo viernes los #micros viajarán en postal, porque sí, porque somos viajeros románticos, ante todo.

Foto de Diario del viajero

martes, 7 de agosto de 2012

Esas compañía aéreas

¡Que levante la mano el que nunca haya viajado en avión!

Entre los #micros bien seguro que pocas manos se alzarán... Al contrario, el que más o el que menos seguro que lleva más horas acumuladas de vuelo que cualquier veterano de la guerra de Irak.

Quien más y quien menos seguro que recuerda un viaje o el primer viaje. Esa primera vez de todos y todo; esa vez primera en la que notó la fuerza de la gravedad cabezona tirando hacia abajo y la maravilla tecnológica levantándote hacia un medio no propio. Quien más y quien menos recuerda aquel compañero que no le dejó pegar ojo y odió después durante las horas de Jet Lag, o, incluso, aquella vez que no llegó a despegar y tuvo que acompañar a un señor de extraño apellido, Overbooking.

Vaya que el próximo viernes ninguno de nosotros levantará la mano...

¿O sí?