jueves, 27 de septiembre de 2012

Objetos perdidos


Existe un país muy lejano, al que, por cierto,  Borges fue alguna vez como turista, en el que existe una escuela filosófica que defiende que la vida no es más que un proceso de ir olvidando objetos de nuestras vidas. Cada uno que se olvida permite que demos un paso más hacia la excelencia.

Yo nunca he visitado este país; pero sí leí de él, fue hace mucho tiempo, en el libro “Lichtstrahlen”, una edición extraña única encontrada en uno de mis muchos juegos a perderme en librerías de antiguo. Al final lo perdí. No es más que un recuerdo, no es más que uno más de los muchos objetos perdidos en mi vida camino a la excelencia.

Aún sigo perdiendo objetos en mis aventuras viajeras.

Seguro que entre los #micros hay muchos que perdieron o pierden objetos con hábito; quizás un mechero, una pluma, las gafas, un libro o un plano, una guía o una brújula. Otros, sencillamente, los encontraron. Un objeto perdido no es más que una tierna contradicción. Quizás alguien encontró alguna vez una foto o una postal, el cuaderno de dibujo de un loco, una sonrisa.

Así que, en honor a ese país muy lejano al que Borges fue alguna vez para hacer de turista, hablemos el próximo viernes de los objetos perdidos que nos llevan a la excelencia.

No negaréis que como consuelo la escuela filosófica funciona ¿No?

3 comentarios:

  1. #micros -Cnt biblias se imprimirán al año xa dejar en los hoteles? -Llevarse 1 estará bien visto o será pecado? -Quién las repone? Misterios

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  2. #micros En las fotografías, por mucho que estudiaran la pose, ello no eran ellos. Quizás fuera la persona que un día perdió su cámara...

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  3. Me compré una pulsera de jade, recuerdo de Bangkok.....no recuerdo donde la dejé (vaya recuerdo, que no recuerdo) #micros

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